La permanencia de los trabajadores en sus empresas y su productividad no sólo depende de los planes de carrera que cada compañía ofrezca o de una eventual mejora de condiciones cada cierto tiempo. Esa permanencia y esa productividad están cada vez más vinculadas al ambiente laboral que exista en el equipo y a las relaciones profesionales y personales que se establezcan entre sus miembros.

Si esas relaciones son buenas y cordiales, lo más probable es que el ambiente de trabajo sea agradable y el estrés, pese a que exista, se sobrelleve. Sin embargo, si esas relaciones son tensas o conflictivas, la atmósfera laboral no será la idónea para alcanzar un buen rendimiento, ni para sacar proyectos adelante entre todo el equipo, ni tampoco para proyectarse a largo plazo en esa estructura.

De ahí que Nexian, la primera red nacional de agencias de Recursos Humanos con servicios y soluciones para todo tipo de empresas y organizaciones, recomiende tratar por todos los medios de poner fin a las relaciones profesionales deterioradas que surjan en cualquier estructura empresarial.

Un reto individual en favor del colectivo

Un reto en el que, según Nexian, han de trabajar todas las partes implicadas y no solo los profesionales de los Recursos Humanos. Para conseguir limar esas posibles asperezas, Nexian ha elaborado una lista de recomendaciones que se resumen en el siguiente decálogo.

Profesionalidad: el surgimiento de conflictos laborales es habitual dentro de las empresas, traspasando lo profesional y convirtiéndose en muchas ocasiones en algo personal. En este punto, los expertos de Nexian recomiendan “no perder el foco y, ante todo, priorizar el trabajo y los objetivos de equipo a cualquier falta de afinidad o desencuentro. “No debemos dar a los desencuentros aislados más dimensión de la que tengan, intentando relativizar lo ocurrido y contextualizarlo en un posible clima de estrés o tensión temporal”, aseguran dichos expertos.

Comunicación y transparencia: cuando la empresa detecte este tipo de situaciones, debe tomar cartas en el asunto, localizando el núcleo del conflicto, escuchando ambas partes, ofreciendo una solución dialogada y consensuada y haciendo seguimiento del conflicto entre las partes.

Liderazgo: contar con los líderes adecuados es la base de un equipo sólido y también puede serlo para la reconstrucción de una relación profesional deteriorada. Su capacidad de escucha, empatía y de manejar situaciones de tensión pueden ser claves a la hora de detectar, superar y prevenir un conflicto entre compañeros.

Aceptar otras opiniones: “Cuatro ojos siempre ven más que dos. Por eso, debemos entender, aceptar e interpretar las opiniones de los demás, siempre y cuando sean constructivas. Las impresiones y conocimientos sobre un trabajo de personas con un punto de vista diferente al nuestro pueden dar un resultado más completo y enriquecedor”, recuerdan los expertos de Nexian.

Acciones de team building: Organizar planes fuera de la oficina facilita el establecimiento de relaciones personales y, por tanto, según, los expertos de Nexian “permite aprender a diferenciar entre lo profesional y lo personal, algo que, habitualmente, ayuda a poner contexto y límite a los conflictos”. Asimismo, el acercamiento entre compañeros siempre es una vía para el entendimiento y la empatía, claros aliados en unas relaciones profesionales sanas.

Digitalización del día a día: la llegada de la transformación digital a las oficinas es, en muchos casos, sinónimo de flexibilidad, lo que acaba derivando en la satisfacción del empleado. El uso de herramientas online, la creación de grupos virtuales y, en definitiva, la conciliación de la vida familiar y personal facilitada por la digitalización de procesos dentro de la empresa es una apuesta clara por la prevención o solución de conflictos dentro de los miembros de la plantilla. 

Programas especializados: si el deterioro de una relación laboral no tiene marcha atrás, existen programas específicos que evalúan el clima empresarial en función de baremos previamente establecidos y orientan la toma de decisiones sobre las medidas más adecuadas para revertir la situación.

Planes estratégicos de RRHH: la gestión de talento es hoy en día uno de los grandes retos de las empresas. Establecer planes y acciones estratégicas en el ámbito de los RRHH que afecten a la dirección, a los mandos intermedios y a los equipos de trabajo pueden ser la clave para evitar el surgimiento y expansión de conflictos entre personas de la plantilla que se acaben convirtiendo en verdaderos focos de malestar que, sin duda, irán en detrimento de los intereses de la empresa.

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